¡Disfruta tu vida!

Cuando suena el despertador por la mañana, ¿te gustaría poder quedarte en la cama? ¿Sus luchas y responsabilidades lo agobian con la frustración, el aburrimiento o la desesperanza? Si es así, tenga la seguridad de que Dios quiere que tenga una vida mucho mejor, ¡una que disfrute! Dios te dará la capacidad de disfrutar la vida, sin importar tus circunstancias.

Así es como puedes disfrutar tu vida:

* Busque el cumplimiento en el lugar correcto. Deje de buscar una satisfacción verdadera y duradera en los lugares equivocados, como a través de su trabajo, placer personal o acumulación de conocimiento o posesiones materiales. Date cuenta de que solo Dios puede proporcionarte la satisfacción que buscas. Haga de una relación fuerte con Él su máxima prioridad.

* Date permiso. No te sientas culpable por disfrutar las bendiciones que Dios te da. Comprende que negarse a ti mismo el disfrute no te convierte en una persona más seriamente espiritual. Recuerde que Dios mismo está alegre y tiene la intención de que disfrute plenamente de los dones que le da. Anímate y diviértete persiguiendo tus intereses, sabiendo que mientras no te involucres en nada dañino, puedes disfrutar de tus actividades.

* Observe los dones de Dios y agradézcale por ellos. Haz que sea una práctica diaria agradecer a Dios por cada nuevo día después de que despiertes. Durante todo el día, mantenga una lista actualizada de cosas específicas por las que está agradecido. Luego, antes de ir a la cama, ora por tu lista, agradeciendo a Dios por cada uno. No olvide reconocer las bendiciones básicas, como su libertad o capacidad para comprar alimentos saludables.

* Coloca las estaciones de tu vida en las manos de Dios. Pídale a Dios que transforme sus actitudes y saque resultados positivos de situaciones negativas mientras viaja a través de las estaciones de la vida. Confíe en el poder inmutable de Dios en medio de los cambios que experimenta en todos los aspectos de su vida. En lugar de luchar contra la temporada en la que te encuentras actualmente, pregúntale a Dios qué quiere que aprendas de ella y confía en que Él te dará el aliento y la fortaleza que necesitas. Siempre que esté pasando por un momento difícil, sirva a otras personas para que se distraigan y encuentren un disfrute genuino a medida que Dios amplía su perspectiva. Sepa que, si bien la vida es impredecible, su fe en Dios siempre se mantendrá.

* No te aísles. Comprenda que Dios ha creado a todos los seres humanos para entablar relaciones, con Él y entre sí. Asegúrate de invertir mucho tiempo y energía en las relaciones, lo que te dará mucho para disfrutar. Ore sobre desafíos específicos en sus relaciones, confiando en que Dios le dará las soluciones que necesita.

* Usa tu tiempo sabiamente. Recuerda regularmente lo frágil y fugaz que puede ser la vida en la tierra, y que cada día es un regalo de Dios. No caigas en las trampas de ser flojo o demasiado impulsivo, perderte lo mejor de Dios para ti. Pídale a Dios que le dé sabiduría para usar su tiempo cada día como Él quisiera que lo use, de acuerdo con sus propósitos para su vida.

* Coloque a Dios en el centro de su matrimonio. Si está casado, tenga en cuenta que su matrimonio no se trata solo de usted y su cónyuge. En definitiva, se trata de Dios, la fuente de tu amor. Invita a Dios a guiar tu matrimonio y úsalo para transformarte a ti y a tu cónyuge en las personas que Él quiere que seas. Confía en que cuando lo hagas, abrirás la puerta a un matrimonio mucho más agradable de lo que podrías tener de otra manera.

* Convierta sus preocupaciones en oraciones. Siempre que una preocupación entre en tu mente, reza por ello. Sepa que la preocupación no puede lograr nada bueno, pero la oración tiene un gran poder, ya que nada es imposible con Dios. Sea específico al compartir sus preocupaciones con Dios, y confíe en que Él responderá sus oraciones de la manera correcta en el momento correcto.

* Persigue la satisfacción. Pídale a Dios que lo ayude a contentarse con su dinero, su salud y otras situaciones en su vida. Date cuenta de que la verdadera satisfacción no depende de las circunstancias externas, sino de la paz interna que solo Dios puede dar. Confíe en que Dios hará lo que sea absolutamente mejor para usted en todo momento y en todas las situaciones.

* Encuentra amigos con fe loca. No confrontes el dolor o la presión solo. Pídale a Dios que le proporcione amigos que tienen tanta fe que a veces parece una locura, amigos que proclamarán con valentía que Dios puede hacer milagros en su vida. Rodéate de estos amigos, pídeles que recen por ti y agradece a Dios por ellos.

* Limpia regularmente el pecado de tu vida. Pídale a Dios que busque constantemente en su corazón y le muestre las áreas de pecado con las que necesita lidiar para disfrutar verdaderamente la vida. Confiesa tus pecados con honestidad y frecuencia, arrepiéntete de ellos y abraza el perdón y la gracia de Dios para seguir creciendo. Espere que cuanto más presente cada parte de su vida a Dios, más de Su sabiduría le revelará.

* Perdona a los demás y a ti mismo. No permita que la amargura envenene su corazón y lo mantenga atrapado en patrones poco saludables; en cambio, ore por la capacidad de perdonar y pídale a Dios que lo ayude a superar los desafíos con confianza.

* Se paciente. Recuerde que hay un final para cada prueba. En lugar de caer en la tentación, presiona más cerca de Dios y pídele que renueve tu fuerza durante un momento difícil. Si no ve respuestas inmediatas a sus oraciones, siga orando y espere que Dios las responda exactamente en el momento correcto.

* Personaliza los versículos de las Escrituras. Todos los días, lea la Biblia e invite a Dios a guiarlo a pasajes de las Escrituras que se relacionen con sus experiencias actuales. Luego, parafrasearlos de manera personal, ya sea en voz alta o escribiendo los nuevos mensajes de Dios para usted.

* No dejes que tus emociones te guíen. Decide confiar en el liderazgo confiable de Dios en lugar de tus propios sentimientos poco confiables y constantemente cambiantes. Si siente que Dios lo está guiando claramente para actuar, continúe y hágalo, incluso cuando no tenga sentido para usted.

* Confía en que Dios redimirá tus errores. Espere que, al igual que todas las personas imperfectas que viven en nuestro mundo caído, cometerá errores. Pero también espera que Dios corrija lo que has hecho mal si lo invitas a hacerlo.

* Da generosamente. No espere hasta que le sea conveniente ayudar a otros. Decide dar cuando Dios te guíe, confiando en que Dios te dará alegría a cambio.

* Cuida tu cuerpo, mente y espíritu. Reconozca que disfrutará la vida mucho más si goza de la mejor salud física, mental y espiritual posible que si descuida una o más de estas áreas. Coma una dieta saludable, duerma y haga suficiente ejercicio, busque constantemente aprender algo nuevo y permanezca cerca de Dios a través de Cristo.


Adaptado de Enjoy Life: Moving Past Everyday Struggles, copyright 2006 de Marilyn Hickey. Publicado por Nelson Books, una división de Thomas Nelson Publishers, Nashville, Tn., Www.thomasnelson.com.

Marilyn Hickey es fundadora y presidenta de Marilyn Hickey Ministries. Ella ha estado cubriendo activamente la tierra con la Palabra de Dios como una respetada maestra de la Biblia para personas en muchas naciones durante más de 30 años.

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