Construya relaciones positivas con sus suegros

Cuando dos mujeres que aman al mismo hombre se unen, los resultados no siempre son bonitos. Las suegras pueden tener problemas para dejar ir a sus hijos. Las nueras pueden luchar para abrazar a las familias de sus esposos. Se requiere entendimiento mutuo y negociaciones sabias para ayudar a las suegras y nueras a fusionar relaciones saludables entre ellas.

Así es como puede llevarse bien con su suegra o nuera:

• Elige actuar en amor. No dependas de tus sentimientos para guiar tus acciones. Sigue la guía de Dios en su lugar. No importa cómo se sienta, decida actuar con amor hacia su suegra o nuera. Confía en que una vez que actúes con amor, Dios te recompensará y transformará tu corazón en el proceso.

• Sea paciente el uno con el otro. No esperes estar cerca desde el principio. Dele a su relación el tiempo que necesita para crecer.

• Bendice a tu suegra. Intente aplicar estos consejos a su relación con su suegra: ame a su esposo, sea enseñable, sea usted mismo y relájese, ame a su suegra y dígale que sí, sea paciente con la madre de su esposo mientras ella trata de hacerlo. déjalo ir, reza por tu suegra (Dios puede cambiarla incluso cuando nadie más puede hacerlo), no te quejes de tu esposo ante otras personas, mantente cerca de tu propia familia (necesitas su apoyo), mantén su relación personal con Cristo, preste atención a su propio matrimonio, no compare a su suegra con su madre (aprecie a ambos y sus diferencias), dígale a su suegra cuánto ama a su hijo y qué buen trabajo hizo criarlo, calcular los horarios de vacaciones con mucha anticipación, darle tiempo a su relación con su suegra para acercarse y mantener su sentido del humor.

• Bendice a tu nuera. Intente aplicar estos consejos a su relación con su nuera: sea positivo y alentador, ore por el matrimonio de su hijo y su nuera, respete las diferentes formas de hacer las cosas de su nuera, deje que la pareja viva su vida. propias vidas, no se entrometa, envíe tarjetas y reconozca los días importantes, sea sensible sobre cuándo compartir sus pensamientos y cuándo quedarse callado, dé consejos solo cuando se le solicite, no establezca demasiadas expectativas para su nuera conocerla, darle tiempo y espacio, afirmarla cada vez que tenga la oportunidad (felicitar sus habilidades, gusto y carácter), ser un ejemplo cristiano de amor en acción para ella, alabar mucho (considere las críticas como veneno para su relación), no compare a su nuera con su hija y tenga sentido del humor.

• Si eres suegra, lidera soltándote. Tenga en cuenta que, bíblicamente, es la responsabilidad de la suegra actuar primero dejando ir a su hijo y soltándolo amorosamente para establecer su propia vida y rutina matrimonial. Sepa que, al hacerlo, estará abriendo el camino para una nueva relación saludable con él y su esposa.

• Si eres nuera, elige el respeto. Recuerda que el mandato bíblico de honrar a tus padres se extiende también a tus suegros. Muestre respeto a su suegra.

• Respeta el poder de las palabras. Tenga en cuenta el tremendo poder que tienen las palabras para acercar a las personas o separarlas. Abstenerse de criticar a su nuera. Afirmala siempre que puedas. Da consejos solo cuando te lo pidan, y cuando te lo pidan, mantenlo breve y dulce. Si no le piden consejos sobre algo que le interesa, ore para que Dios envíe a la pareja información e inspiración de otra fuente. Esté en guardia contra palabras descuidadas. Antes de decidir hablar, pregúntese: "¿Es cierto lo que voy a decir? ¿Es amable? ¿Es necesario?"

• Resolver conflictos. No dejes que se acumulen daños sin resolver. Si uno de ustedes hiere al otro (como sucede a menudo involuntariamente), aborde el problema de manera rápida y elegante. Sé humilde y dispuesto a admitir tu parte en el conflicto. Perdónese mutuamente regularmente, confiando en que Dios lo ayudará a hacerlo. Usa el humor para calmar los momentos incómodos y embarazosos. Si su suegra o su nuera tienen un hábito destructivo y se niegan a cambiar, permanezca cordial pero mantenga la distancia. Ore por ella en lugar de discutir, y trate de hacer que el tiempo que tengan juntos sea agradable.

• Establecer límites. Defina claramente lo que es aceptable e inaceptable en su relación. Por ejemplo, las suegras pueden acordar no visitar visitas sin previo aviso, sino llamar primero. Las nueras pueden acordar no asumir que su suegra cuidará a los niños con frecuencia, pero solo en ocasiones especiales que estén debidamente organizadas. Tanto las suegras como las nueras pueden abstenerse de insistir en ciertos horarios para las visitas de vacaciones, y darse la libertad de elaborar el plan que mejor funcione para ellos.

• Cerrar las brechas entre ustedes. En lugar de juzgarse mutuamente por sus diferencias, sean humildes y reconozcan que tienen mucho que enseñarse mutuamente sobre sus diferentes generaciones, culturas y grupos sociales y económicos. Traten de aprender unos de otros siempre que puedan. Pídale a Dios que lo ayude a aceptarse mutuamente. Expresar apreciación genuina y mutua.

• Si se produce el divorcio, intente salvar su relación. Si la tragedia del divorcio golpea a su familia, en muchos casos aún puede seguir siendo amigo de su suegra o nuera. No asignes la culpa. Las suegras deben guardar sus opiniones sobre el conflicto para sí mismas, y las nueras deben abstenerse de hablar negativamente sobre sus esposos a sus suegras. Las suegras también deben mantener sus relaciones con sus hijos separadas de sus amistades con sus ex nueras. Trate de ver la vida desde la perspectiva del otro y encuentre lo que tienen en común. Ayúdense unos a otros como puedan.

Adaptado de La danza de la suegra: ¿pueden dos mujeres amar al mismo hombre y aún llevarse bien?, copyright 2004 de Annie Chapman. Publicado por Harvest House Publishers, Eugene, Or., Www.harvesthousepublishers.com.

Annie Chapman tiene una relación exitosa y amorosa con su suegra y ahora es una suegra. Un músico talentoso y orador popular, también es autora de varios libros, incluidos 10 Cosas que quiero que mi hija sepa y La respuesta de una mujer a la ira , y es la coautora de Lo que los esposos y las esposas no se cuentan . Annie se graduó del Instituto Bíblico Moody.

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