Cómo manejar a un niño rebelde

Querida Dra. Linda:

Criamos a nuestra hija para amar a Dios. Ella creció en un hogar cristiano, hizo un compromiso de salvación y estuvo muy involucrada en su grupo juvenil. Cuando salió de su casa para ir a la universidad, todo cambió. Ella se rebeló contra todos los principios morales enseñados y ha tomado malas decisiones que afligen nuestros corazones. ¿Qué podemos hacer?

Respuesta del Dr. Linda:

Mi corazón está con usted. Ningún padre disfruta ver a un adolescente piadoso que alguna vez fue fuerte tomar malas decisiones que afectan negativamente su vida. Pero la realidad es que una vez que los adultos jóvenes se van de casa, están a cargo de sus elecciones. Algunos son mejores que otros para resistir la tentación y mantenerse firmes en sus convicciones.

La directiva bíblica en Proverbios 22: 6 es: "Entrena a un niño en el camino que debe seguir. Y cuando sea viejo, no se apartará de él". Este versículo nos advierte que los niños deben ser sometidos a control parental y espiritual. En algunos casos, falta disciplina en los hogares que aman a Dios. Los padres llevan a sus hijos a la iglesia, les enseñan acerca de Dios pero no rompen su voluntad y disciplinan adecuadamente.

Otras veces, los padres han sido disciplinarios consistentes y sus hijos eligen una forma diferente. En esos casos, rezas para que el fundamento piadoso finalmente gane y el niño regrese a sus sentidos. Desafortunadamente, ese proceso puede significar angustia por un tiempo.

En otros casos, los problemas familiares que nunca se abordaron pueden estar influyendo en su hija. Por ejemplo, las familias que no lidian bien con el conflicto y no reciben ayuda cuando el conflicto familiar está fuera de control, producen hijos adultos que no están preparados para lidiar con el conflicto en su vida adulta. Los problemas familiares no resueltos se trasladan a otras relaciones. Una joven fue agredida sexualmente cuando era niña. La familia nunca lidió con el trauma y lo ocultó. Más tarde, esa hija tuvo problemas importantes de novio que se remontan a su asalto sexual infantil.

Además, recuerde que cada persona tiene libre albedrío y es en última instancia responsable ante Dios. Nuestro papel como padres es asegurarnos de que hemos hecho todo lo posible para dar forma a nuestros hijos para una vida adulta independiente. Haga un inventario rápido de su crianza: ¿Fue consistente? ¿Pusiste ejemplos piadosos? ¿Rompiste el testamento de tu hijo a una edad temprana? ¿Te diste demasiado a menudo? ¿Abordaste la disfunción familiar?

Obviamente, no puede regresar y rehacer una crianza inconsistente, pero puede admitir el fracaso en esas áreas y pedirle perdón a su hijo. También puede hablar sobre los principios fundamentales que brindan una vida feliz. Sea honesto cuando reaccione a las malas decisiones de su hija. Señale las consecuencias negativas que resultarán de la vida impía. Tratar con problemas familiares ahora. Acéptala incondicionalmente, pero no su comportamiento o estilo de vida pecaminoso.

Sobre todo, reza por ella. La oración es poderosa. El Espíritu Santo puede recordarle su aprendizaje de la infancia y atraer a otros a su vida que influirán positivamente en ella. Obtenga el apoyo de otros padres que aceptarán orar con usted. Puede pasar por dificultades pero no renunciar a lo mejor de Dios para su vida. Continúa orando e intercede.

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