Una oración de orientación para cuando la vida es desafiante - Tu oración diaria - 10 de mayo

Una oración de orientación para cuando la vida es desafiante

Jehová es mi luz y mi salvación; ¿A quien temeré? El SEÑOR es la defensa de mi vida; ¿A quién temeré? - Salmo 27: 1

Nehemías era un hombre que vivía de rodillas. Cada vez que necesitaba orientación, fuerza, provisión o protección, su primera respuesta era la oración. Debido a la humilde dependencia de Nehemías, Dios pudo usarlo en gran medida para lograr sus propósitos.

Este principio sigue siendo cierto para los creyentes de hoy. Dios puede usarnos de la manera más asombrosa si lo buscamos y nos ponemos a disposición. Él tiene un llamado para cada uno de nosotros y no quiere que desperdiciemos las oportunidades que brinda.

Para seguir el ejemplo de Nehemiah de oración dependiente, primero debemos reconocer a Dios como el soberano soberano del universo (v. 5). Aunque Él es nuestro Padre amoroso y Amigo leal, nunca debemos olvidar que Él también es nuestro Creador elevado y exaltado cuya santidad está más allá de nuestra comprensión. Nunca pienses en el Señor como "el hombre de arriba" ni en su presencia de una manera frívola.

Debido a que Nehemías respetaba la asombrosa santidad de Dios, se le acercó con confesión, admitiendo no solo su pecado, sino también el de su padre e Israel (vv. 6-7). No podemos ocultar, negar o apreciar el pecado y esperar que el Señor escuche y responda nuestras oraciones. La pureza de corazón y el poder de Dios están vinculados. Necesitamos la sensibilidad para reconocer instantáneamente cuando nos hemos desviado, y la voluntad de lidiar con el pecado de inmediato.

La razón por la que Nehemías se mantuvo tan alto y fuerte no se debió a sus habilidades naturales, sino a que desarrolló una relación de dependencia del Señor a través de la oración. Lo mismo puede ser cierto para ti. No se apresure en su día sin tomarse el tiempo de entrar al salón del trono de Dios para buscar su guía.

Reza conmigo

“Señor, hoy estoy aquí con las manos abiertas y el corazón abierto, listo para depender de ti para que me ayudes durante el día y todo lo que me traiga. Ayúdame a ser como Nehemías, ayúdame a acudir a ti en busca de orientación, fortaleza, provisión y protección. Al enfrentar decisiones difíciles y situaciones difíciles, ayúdame a recordar mi amor, ayúdame a recordar que soy Tu hijo y Tu representante ante el mundo que me rodea. Ayúdame a vivir hoy de una manera que honre tu santo nombre. En el nombre de Jesús, amén.

Nota del editor: La siguiente es una versión resumida de Standing Strong and Tall through Prayer de Charles Stanley, para leer el devocional completo siga este enlace.

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