¿Estás realmente trabajando para el Señor?

Este artículo apareció originalmente en Christian Personal Finance. Usado con permiso.

Hay tantas cosas que están mal con nuestra cultura. Algunos son abiertos, mientras que otros son bastante sutiles. Uno de esos problemas sutiles es la actitud que a menudo se muestra hacia el trabajo. Se nos dice que "hagamos la mitad" de nuestro trabajo y que tratemos de salir con todo lo que podamos y aún conservar nuestros trabajos. Incluso se considera aceptable robar cosas "pequeñas" del trabajo y aún se lo considera honesto.

Sin embargo, la Biblia establece un estándar mucho más alto. En un mundo que nos enseña a compartimentar nuestras vidas, la Biblia deja en claro que toda nuestra vida debe ser vivida para la gloria de Dios.

Eso incluye nuestro trabajo. En Colosenses 3: 23-24, Pablo escribió: "Hagas lo que hagas, trabaja de corazón, en cuanto al Señor y no a los hombres, sabiendo que del Señor recibirás la herencia como tu recompensa".

En contexto, Pablo está escribiendo sobre varias relaciones terrenales, y estas palabras se encuentran en medio de una discusión a los esclavos que son cristianos. Esa pequeña idea agrega aún más profundidad a este pasaje. Algunos de nosotros podemos tener jefes que son malos, pero pocos de nosotros tenemos líderes que honestamente puedan ser comparados con los esclavos (aunque a veces usamos esa terminología en broma).

Pero, ¿qué significa trabajar "para el Señor"? ¿Cómo se compara eso con el mundo en que vivimos? Considere estas 5 prácticas importantes cuando trabaje para el Señor:

1. Sé totalmente honesto.

Sí, totalmente honesto! Cuando entregue un informe de gastos, los cristianos deben ser totalmente honestos sobre lo que era personal y lo que estaba relacionado con los negocios. Cuando estamos en una entrevista, no debemos embellecer la verdad o mentir sobre nuestros logros pasados ​​y / o fracasos. Cuando cometemos un error en el trabajo, debemos ser lo suficientemente honestos como para reconocer nuestra parte de ese error y vivir con las posibles consecuencias. Un cristiano no se atrevería a "falsificar" su tarjeta de tiempo, millaje o fuentes de investigación.

2. Encuentra alegría en tus labores.

No digo que cada día en el trabajo sea un paseo por el parque. ¡El trabajo no siempre es divertido! Pero como maestro, banquero, basurero, predicador, o en cualquier otra posición, podemos mostrar a Cristo en nuestro trabajo, y la alegría seguirá. Los cristianos deben encontrar gozo porque viven con un propósito y tienen la oportunidad de brillar la luz de Cristo donde sea que estén.

3. Construir relaciones cercanas.

Necesitamos trabajar mientras estamos en el trabajo, pero en los descansos o viajes necesitamos ser personas que estén tratando de construir relaciones con nuestros compañeros de trabajo, vendedores y clientes. Jesús fue el mejor constructor de relaciones de todos los tiempos, y espera que intentemos incorporar las vidas de los demás. No debemos mezclar lo social y lo empresarial (a menos que se permita), pero podemos ser el trabajador más amable, honesto y solidario que nuestros jefes, subordinados y clientes hayan visto. Eso hará que quieran conocernos mejor, y con suerte a Cristo.

4. Sirve a los demás, incluso a los que están debajo de ti.

Jesús trabajó muy duro mientras estuvo aquí en la tierra, pero su trabajo principal fue servir. Él marcó la diferencia porque puso las necesidades de los demás primero. Un buen trabajador es aquel que ve un problema y trata de ser parte de la solución. Dios ha llamado a su pueblo a estar siempre sirviendo, y eso incluye el trabajo. No dejes pasar la oportunidad de hacer el bien a nadie (cf. Gálatas 6:10).

5. Sé un buen administrador de los recursos de Dios.

A menudo, cuando pensamos en la mayordomía, pensamos solo en términos de dinero. Dios también nos ha bendecido con otras cosas, que espera que manejemos bien. Eso incluye nuestro tiempo y habilidades, los cuales están expuestos en nuestros trabajos. Trabajar para el Señor significa que voy a ser un buen administrador del tiempo que Dios me ha dado, redimiéndolo para su gloria. Significa que no voy a desperdiciar los talentos y habilidades que Dios me ha dado, y con los cuales tengo la suerte de ganarme la vida para mi familia y para mí.

Cada una de estas cinco prácticas contrasta con el estado de ánimo predominante de nuestra sociedad hacia el trabajo. ¡Que el pueblo de Dios siempre trabaje sinceramente, porque estamos trabajando para el Señor!

¿Tu trabajo te dificulta trabajar para el Señor? ¿Cómo estás haciendo brillar su luz en tu lugar de trabajo? ¡Deja un comentario y háznoslo saber!

Adam Faughn es el predicador de la iglesia de Cristo de Lebanon Road en Nashville, Tennessee. Le encanta leer, escribir, deportes, podcasts y pasar tiempo con su familia.

Christian Personal Finance es un recurso dedicado a construir el Reino de Dios y ayudar a otros a través del dinero.

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